Cada persona tiene una historia, un contexto y una forma particular de experimentar lo que le ocurre. Por eso no parto de una única técnica ni de una explicación prefabricada.
Desde un enfoque integrativo, incorporo herramientas de distintas perspectivas psicológicas según las necesidades y objetivos de cada proceso.
El proceso terapéutico se construye de manera colaborativa. Exploramos patrones de pensamiento, emociones, conductas, experiencias y relaciones que pueden estar influyendo en lo que estás viviendo, buscando desarrollar recursos y estrategias que puedan trasladarse a tu vida cotidiana.
El objetivo no es simplemente aliviar un síntoma, sino comprender qué lo sostiene y trabajar sobre aquello que sea relevante para generar cambios significativos.


